ONDA EXPANSIVA 01: LA CRISIS DE LA VIVIENDA

ARTÍCULO ESCRITO POR ELENA AZORÍN

Igual que la burbuja estalló en 2008, nosotros también lo hemos hecho. La crisis de la vivienda lleva azotando a España, más tiempo del que nos hubiera gustado aguantar. En OpenYouth tenemos claro que este problema no se analiza con tibieza: se estudia midiendo la onda expansiva de sus booms, rastreando los disparos de sus precios y analizando cada estallido social. El lamentable desahucio de Mari Carmen ha sido dos cosas a la vez: la punta del iceberg de una crisis que afecta desde jóvenes hasta ancianos, y el detonante que nos ha hecho salir a las calles a reclamar un derecho que se nos está arrebatando. Ha sido la chispa que ha hecho saltar todo por los aires.
Los más críticos dirán que no existe como tal un derecho a la vivienda en la Constitución, sino que es un principio rector de la política social y económica (cosa que explicaremos en otra edición de esta sección). Sin embargo, España ha ratificado diversos acuerdos internacionales, como por ejemplo el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales , que sí que la califican como un derecho humano. Por tanto, es un derecho reconocido internacionalmente. Pero sea un principio o un derecho, el Estado debe impulsar políticas públicas para garantizarlo, tal como también recoge la estatal Ley 12/2023 por el derecho a la vivienda. Y la realidad es que eso no se está haciendo.
Las acampadas en Sol y en el resto de plazas y ciudades españolas, las manifestaciones, la huelga del 11 de noviembre y todas las formas de movilización social, demuestran que la sociedad española está comprometida y es combativa contra las injusticias. En OpenYouth no queríamos quedar atrás. Y estrenamos esta sección especial para analizar bajo la lupa la crisis de la vivienda: sus causas, los actores involucrados, sus consecuencias, la legislación, las posibles soluciones, comparaciones con otros países y mucho más… Estate atento a nuestras redes sociales y a la página web para saber más sobre este problema intergeneracional y aportar tu granito de arena.
PRIMERA PARTE: ¿CÓMO HEMOS LLEGADO HASTA AQUÍ?, LA BURBUJA QUE EXPLOTÓ EN 2008.
El acceso a la vivienda se ha convertido en una carrera de obstáculos. Primero empezó con la imposibilidad de acceder a la propiedad, es decir, de poder comprar una vivienda en la que construir una vida o, al menos, una etapa de ella. Por obligación, y no por voluntad, pasamos de comprar a alquilar. Cada año son más las personas que buscan un piso de alquiler y se encuentran con un muro. Todo ello se debe a distintas causas que afectan de diferente manera según la edad y el lugar de residencia. Todas estas causas las analizaremos a lo largo de este especial.
Para entender el colapso actual, tenemos que viajar hasta la crisis de 2008. Esto no significa que no existieran problemas anteriores que influyeran en lo que pasa hoy en día, pero consideramos que la Gran Recesión es el punto de partida perfecto: un terremoto económico que marcó un antes y un después en la vida de nuestras familias.
El origen: Hipotecas basuras y dinero fácil.
La crisis de 2008 empezó en Estados Unidos en forma de una crisis financiera a causa de las conocidas hipotecas subprime. Eran créditos que apenas tenían controles de riesgo y que se concedieron a millones de personas, muchas de ellas sin tener solvencia económica. Al caer los bancos estadounidenses, pronto cayeron los de Europa; se produjo una crisis en cadena que afectó a muchos países a lo largo del globo, y que acabó convirtiéndose, inevitablemente, en una recesión económica a nivel mundial. En nuestro país, este golpe fue brutal debido al estallido de nuestra propia burbuja inmobiliaria.
Los créditos subprime llegaron a España, al haber tanto crédito disponible, la demanda de las viviendas se disparó. Consecuentemente, los precios de los inmuebles aumentaron de manera desmesurada, inflándose hasta niveles irreales. Llevados por el positivismo y la bonanza económica de esos años, se construyeron centenares de viviendas para luego vender sin control, con la falsa promesa de que “la vivienda nunca baja de precio" y de que todo el mundo se la podría permitir gracias a los préstamos de los bancos.
El colapso y el drama social.
En 2007, los tipos de interés empezaron a subir en todo el mundo, y con ellos las hipotecas. Pasó lo inevitable: las personas no podían pagar los créditos que habían contratado, los bancos se quedaron sin liquidez, la construcción de inmuebles se paró y la economía se desplomó. Por culpa de esto, el desempleo ascendió en España hasta el 27%. Las familias se quedaron sin ingresos, se cortó el grifo de los créditos y la capacidad de ahorro desapareció. Y a todo esto, se le sumaron aún más problemas.
El impacto transformó el panorama social, económico y legal de nuestro país en diferentes aspectos. Cientos de miles de personas fueron desahuciadas. Al perder su trabajo, no podían hacer frente a las hipotecas, de modo que, al ejecutar los bancos estas deudas, se produjeron más de cuatrocientas mil ejecuciones hipotecarias. A la problemática de los desahucios se sumaba una legislación extremadamente rígida que impedía saldar la deuda con la mera entrega del inmueble (dación en pago). Por consiguiente, ante la caída del valor de la vivienda, las familias no solo perdían su hogar, sino que quedaban encadenadas a una deuda perpetua con las entidades bancarias.
*Dato Open: ante este drama social (desahucios, imposibilidad de acceder a una vivienda digna), el Comité DESC de la ONU condenó a España en repetidas ocasiones en años posteriores, al dictaminar que se expulsaba a familias vulnerables sin ofrecerles una alternativa habitacional digna. Nuestro país se convirtió, de hecho, en uno de los estados más amonestados por este organismo internacional
De salvar bancos a los fondos “buitre”
La vivienda, la propiedad, dejó de verse como una inversión segura debido a varios factores. En primer lugar, el precio de la vivienda se desplomó entre un 40% y un 50%, y los bancos se llenaron de viviendas embargadas y proyectos en los que nadie quería invertir. Para evitar una quiebra en cadena del sistema financiero, el Gobierno español tuvo que rescatar a los bancos y a las cajas de ahorro.
Además, junto a las instituciones europeas, se creó en 2012 un instrumento financiero cuyo objetivo era “limpiar” la contabilidad bancaria: la Sareb, o conocida popularmente como “banco malo”. Esta entidad adquirió casi 200.000 activos problemáticos entre viviendas, suelos y créditos a promotores quebrados. Con el tiempo, muchas de estas propiedades, terminarían en manos de los fondos de inversión internacionales, los llamados fondos buitres.
El cambio de modelo: El boom del alquiler.
Toda esta conjunción de problemáticas, propició el cambio de modelo: pasar de comprar a alquilar. Ante la imposibilidad de conseguir una hipoteca por la falta de ahorros, la precariedad laboral y las nuevas y estrictas exigencias bancarias, la población se vio obligada a desplazarse hacia el mercado de arrendamiento. La demanda de alquileres se disparó, la vivienda social brillaba por su ausencia y los precios de los arrendamientos se elevaron por las nubes con el paso de los años. Así es como hemos acabado en el boom actual.
Así es como hemos acabado.
La onda expansiva de 2008 rompió las reglas del juego y nos empujó a un mercado del alquiler para el que España no estaba preparada. Pero ¿qué está pasando ahora mismo en nuestras calles? ¿Por qué, a pesar de las subidas del SMI, sigue siendo imposible independizarse?
En la segunda parte de esta sección destriparemos las causas actuales de esta asfixia. Hablaremos de la precariedad laboral, el desfase entre los salarios y los precios, la odisea de buscar financiación hoy en día, el retraso forzoso de la emancipación, el éxodo obligado a las grandes ciudades por motivos académicos y laborales, la falta de vivienda pública y cómo el mercado se ha blindado a favor de los inversores. Mantente atento a OpenYouth: la historia continuará analizando el presente para poder reclamar nuestro futuro.




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