El robo del Tesoro de Villena: una pérdida de identidad
Artículo escrito por Imán Puche

El pasado 27 de agosto se produjo en el municipio de Villena el robo del Tesoro de Villena. Fue sustraído del MUVI a las 5:23 h de la mañana. Las cámaras de seguridad lo captaron todo, los protocolos de seguridad funcionaron correctamente (de hecho, había pasado una inspección de seguridad el 3 de agosto), y la Guardia Civil acudió presta para actuar. ¿El
problema? Los ladrones lo tenían todo previsto: a las 5:16 h una alarma saltó en el polideportivo de la ciudad; el tiempo de respuesta de la Guardia Civil fue cortísimo, pero parecía estar estudiado al milímetro porque los ladrones tardaron menos en robar casi todas las piezas del tesoro.
Se dijo en prensa que se habían dejado algunas "con las prisas" . Y es que, a las 5:23 h, las cámaras de seguridad de la autovía Alicante-Madrid, la que pasa por Villena, captaron dos coches discurriendo a altísimas velocidades con encapuchados dentro. Parece blanco y en botella, pero incluso si se confirmara que esos eran los ladrones, habrían podido deshacerse de los vehículos y les perderíamos la pista.
Esto es, si no me equivoco, todo lo que se ha avanzado en la investigación policial que sigue en marcha.
Mientras tanto, en el pueblo de Villena, a la gente le duele esta desaparición. Se oyen muchas voces y todos tenemos algo que opinar: "es algo muy nuestro" ,"eso ya estará fundido" , "algún millonario lo querrá pa' tenerlo en el salón" , "Ojalá lo encuentren" , "no podemos perder la esperanza de encontrarlo porque, si perdemos la esperanza, perdemos parte de nuestra identidad" , incluso se oyen comentarios pidiendo la dimisión de las personas responsables del departamento de cultura, la dirección del museo, o del propio alcalde. También hay mensajes de apoyo a las y los trabajadores del Museo que se han dejado la piel durante años para que hoy tengamos el MUVI.

Fuera de Villena, al conocer la noticia, conocidos y amigos me dicen: "es verdad, lo vi en las noticias", o me escriben específicamente para decirme que lo sienten. Como cuando se muere alguien. Y es que es eso lo que estamos viviendo: un duelo y un limbo, al mismo tiempo.
Es, además, un duelo colectivo. Esto me hizo pensar en la necesidad de un espacio para expresarnos como pueblo, y en el deber de contar lo que para Villena significa el Tesoro. No solo para Villena: también para la comunidad científica.
Acabo de darme cuenta de que aún no os he explicado lo que es el Tesoro.
El Tesoro es un conjunto de 59 piezas de oro de 24 quilates (oro puro, raro de ver hoy en día), hierro meteórico (lo cual es muy importante para la época, pues todavía no se conocían las aleaciones que permitieron trabajar con el hierro), cobre y una pieza de ámbar báltico que demuestra que había una gran red económica-comercial entre distintos territorios en la prehistoria.
Hace años que investigadores e investigadoras de todo el mundo lo estudian para conocer sus secretos. Recientemente, las investigaciones de Alicia Perea y su equipo permitieron identificar la composición particular del oro del Tesoro. Y es que no todos los oros son iguales: cada uno tiene una huella dactilar que hoy podemos identificar gracias a la técnica de la espectrometría de masas y la fluorescencia de rayos X.
De hecho, tras conocerse el asalto, rápidamente, el CSIC procedió a encriptar y hacer copias de seguridad de toda la información que se tiene de él: las digitalizaciones en 3D de alta resolución y los análisis arqueométricos de cada pieza, porque, en caso de que no aparezca, eso será lo más parecido al tesoro real que tendremos para investigar.
El Tesoro también ha sido objeto de numerosas noticias, donde cada periódico o telediario ha dado su versión de los hechos. Tal y como cuando apareció: nadie quería perdérselo. En aquel diciembre de 1963, las portadas celebraban la proeza de José María Soler, junto a Enrique y Pedro Domenech y sus hijos, también Enrique y Pedro, al desenterrar un legado único; hoy, la prensa refleja la conmoción de un pueblo que siente que le han arrebatado una parte fundamental de su memoria. Pues, el Tesoro, fue siempre mucho más que un conjunto de museo valiosísimo: es todo lo que representa para Villena y su historia. Un símbolo de nuestra identidad, un recuerdo de nuestros antepasados y de la importancia de nuestras tierras.

Mientras la investigación policial avanza, nos queda la voz colectiva, el recuerdo riguroso de la ciencia y la convicción de que la identidad de un pueblo no se extingue aunque sus piezas permanezcan en la sombra. Es por eso que os invito a recoger, narrar, compartir, escribir, cantar... si hace falta, gritar, las historias de quienes hemos convivido con él, y todo su significado.
El Tesoro de Villena es mucho más que unas maravillosas piezas de oro, es un correveidile, un boca a boca, un cuento colectivo que pasa de generación en generación, un recuerdo común, una vivencia compartida, un patrimonio nuestro.




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