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¿QUÉ ESTÁ PASANDO EN EEUU? DE LA CUNA DE LA LIBERTAD, A LOS HOMICIDIOS SIN JUSTIFICACIÓN

  • Foto del escritor: Elena Azorín
    Elena Azorín
  • hace 6 días
  • 5 Min. de lectura

Artículo de Política Exterior escrito por Elena Azorín


Es bastante normal que cuando estamos viendo el telediario aparezca una noticia que ha tenido lugar o que está relacionada con Estados Unidos. No es de extrañar, a ver, es la potencia hegemónica. Pero lo que están mostrando los medios de comunicación es devastador, aterr

ador y algo poco común en lo que se considera “el país de la democracia y la libertad”. Violencia por parte de las autoridades, niños detenidos, muertes, protestas… Todo ello mientras su presidente, parece que a regañadientes, pide unas disculpas insuficientes y tardías. ¿Pero cómo empezó todo? 


En 2025 ya pudimos ver un aumento de las detenciones y varias organizaciones humanitarias y medios de comunicación advirtieron que las condiciones en los centros de atención eran insalubres. Habiendo aumentado las denuncias por negligencia médica, la agresividad ejercida por parte de los trabajadores y un aumento de la tensión por el endurecimiento operativo. Al mismo tiempo, las inspecciones a estos centros se reducían y aumentaban las detenciones.


Empieza el 2026, y la situación no mejora. En un ambiente de tensión y descontento, la gota que colmó el vaso tuvo lugar el 3 de enero de 2026, día en el que salió a la luz una autopsia que determinó la muerte de un detenido cubano en custodia de ICE. La víctima, Geraldo Lunas Campos de 55 años,  murió asfixiada tras ser movilizada por guardias. Todo ello tuvo lugar en Texas.  Esta muerte vino acompañada de más, el día 5 murió el hondureño, por un fallo cardíaco mientras estaba en custodia, según informes oficiales del ICE. Un día después murió Luis Beltrán, detenido por ICE. Podríamos estar enumerando algunas muertes más, pero creo que se ha entendido el punto. Por lo tanto, nos encontramos en un punto del mes en el que son varios los reportes de muertes de personas que estaban en custodia o que se encontraron con diferentes agentes del ICE.


El 27 de enero de 2026, Reuters publicó que, en varios de estos violentos episodios, relatos oficiales del DHS tras incidentes con agentes fueron contradichos por vídeos u otras evidencias. Ese mismo día se inician las redadas en diferentes puntos del país, destacando la violencia y el malestar que se palpó en Minnesota, incluyendo disparos por parte de los agen

tes. Así nos encontramos a 28 de enero y son varios los medios los que recopilan estas historias - las muertes relacionadas con la aplicación de la ley migratoria. 


Y, ¿quiénes son los autores (autoridades) que están detrás de estos acontecimientos? Ya los hemos nombrado varias veces, estamos hablando de ICE (Immigration and Customs Enforcement), sobre todo su rama de Enforcement and Removal Operations (ERO), que ejecuta detenciones y deportaciones, y HSI (investigaciones); y por otro lado, también encontramos al CBP (Customs and Border Protection), que son agentes fronterizos y unidades que pueden apoyar operaciones en el interior en determinados contextos.  Además, a veces participan contratistas privados, que gestionan los centros; fuerzas estatales o locales que cooperan y el creciente rol de recursos “tipo militar” en la frontera. 


De estos casos, podemos extraer varias fuentes de controversia, más teniendo en cuenta que estamos en un país libre y democrático, en primer lugar, las muertes de las personas que se encuentran en estos centros. Sí que es verdad, que esta es la peor de las consecuencias de las condiciones de estos centros. Porque también son frecuentes las denuncias por negligencia médica, salud mental, abstinencias no tratadas o hacinamiento. Se pueden observar casos concretos con investigaciones muy duras, como la ocurrida en Texas, en la que la autopsia desveló que la muerte se trató de un homicidio por asfixia durante una inmovilización. Por otro lado, destaca el uso de la fuerza por parte de los operativos, y es que están habiendo tiroteos que están generando un enorme impacto mediático por tiritones y por disputas sobre si el trato de las autoridades es verdadero o si las pruebas gráficas demuestran lo contrario. 


De todo ello, podemos esperar distintos escenarios a modo de respuesta. En primer lugar, que se dé un sostenimiento de las medidas más duras, lo que aumentaría el descontento social. Esto se traduce en más redadas y detenciones, y como respuesta, habría más protestas, tensión local e incidentes. Y, esta opción es bastante coherente con lo que respecta a la administración Trump y a la dinámica que describen los reportes recientes. 


Por otro lado, pueden aumentar las investigaciones, lo que podría traducirse en más demandas y por tanto, en una mayor exigencia por supervisar lo que ocurre en estos centros. Y es que hay que tener en cuenta que si siguen apareciendo casos con autopsias que demuestran este tipo de violencia o salen pruebas que ponen entre dicho el relato de los oficiales, la reputación del gobierno puede verse afectada tanto dentro del país como fuera. Y por parte de instituciones nacionales o de la misma sociedad civil. Por tanto, una mayor judicialización del asunto, control institucional e inspección, podría calmar las aguas. 



Y, finalmente, una respuesta más contundente, cambios en los centros, con más inspecciones, formaciones, cámaras, protocolos sobre el uso de la violencia. Está claro que no sería una reforma total e inmediata, pero esta sería una reacción deseable, especialmente si se consolidan datos sobre muertes y fallos sistémicos. 


El debate sobre la inmigración y la actuación de ICE se ha intensificado justo antes de las elecciones intermedias de EEUU, donde el control del Congreso puede depender de movilizar votantes en temas de justicia civil, derechos humanos e inmigración. La polarización del tema, con apoyo fuerte en sectores conservadores y rechazo fuerte entre los progresistas y demócratas, sugiere que la inmigración sigue siendo un tema clave de campaña. Un giro hacia políticas más duras puede consolidar apoyo en las bases conservadoras. No obstante, han sido varios los republicanos que se han alejado de la postura de la Casa Blanca y critican al líder de los republicanos por permitir estas atrocidades y no frenarlas de manera contundente. A su vez, aquellos indecisos o votantes más liberales demócratas que no se pronunciaron en los pasados comicios, podrían decidir participar en la política del país para frenar estos abusos y muertes. 



Está claro que la situación es insostenible, y que de una manera u otra, Donald Trump y su ejecutivo tendrán que responder con más que unas simples disculpas. Su mandato y respaldo público están tambaleándose, y el resultado de las midterms mostrará si los ciudadanos estadounidenses confían en el presidente actual y en el proyecto de su equipo, o veremos un cambio de gobierno en los próximos años, con medidas más moderadas.


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