ESPECIAL ELECCIONES 02: PRESENTACIÓN DE LA NUEVA COALICIÓN: FRENTE AMPLIO
Artículo escrito por Llucia Coll
Frente Amplio cierra listas para su candidatura a las próximas elecciones del 29 de noviembre con Ada Colau como candidata a la presidencia. Aglutinando 15 formaciones políticas de todo el territorio nacional, el grupo se presentaba el pasado sábado 17 de octubre en un acto celebrado en Madrid, en el que tuvieron la palabra los principales representantes de la coalición.

Media hora más tarde de la hora prevista, el acto daba comienzo con la llegada entre aplausos de Tesh Sidi (portavoz de Más Madrid en el Congreso) al Auditorio del Parque Lineal del Manzanares, en Madrid. Sidi, que será la número 2 en Madrid tras la renuncia de Mónica García para priorizar las elecciones autonómicas, inauguró el acto dando las gracias a las 15 formaciones políticas que forman parte del acuerdo nacional del que ha surgido Frente Amplio: Ara Més, Alternativa Republicana, Compromís, Comuns, Izquierda Unida, Partido Verde, Izquierda Asturiana, Unidad por el Pueblo Canario, Movimiento Sumar, Recortes Cero, Somos Asturias, Más Madrid, Chunta Aragonesista (CHA), Batzarre e Iniciativa del Pueblo Andaluz. Tras unas negociaciones fallidas con Podemos y Esquerra Republicana de Catalunya, Frente Amplio solo compartirá candidatura con los morados en Canarias y en la Comunidad Valenciana.
Sidi comenzaba su discurso reprochando al Partido Popular su postura en contra de medidas como el Decreto ómnibus en 2026 (que incluía la subida de las pensiones junto a otras medidas) o la ley aprobada en 2005 que reconocía el matrimonio entre personas del mismo género. Aseguró también que la creación de “centros de datos y un modelo tecnológico y de protección de las democracias” sería su “reto personal” en este espacio durante la próxima legislatura.
Para comenzar con los discursos en representación de los partidos mayoritarios de la coalición, Tesh Sidi daba paso a Jorge Pueyo (de Chunta Aragonesista), quien apeló a la unión frente a la oposición, poniendo como ejemplo cómo en Aragón se están eliminando puntos violeta y no se declaran zonas tensionadas.
A continuación, Pablo Bustinduy tomaba la palabra para destacar que el hemiciclo en el que se estaba realizando el acto era “símbolo de la clase trabajadora” que había plantado cara al franquismo años atrás. Aseguró que Ada Colau (candidata de Frente Amplio a la presidencia) defendería a esa clase trabajadora hasta que el “derecho a la vivienda se abra paso en este país”. Defendió el sector público (educación, sanidad, residencias y pensiones) y criticó al privado cargando contra Quirón y Urbagestión, así como también hizo referencia a la discriminación que sigue habiendo en España por motivos de género, de migración, de clase social o de pertenencia al colectivo LGBTIQ+. También se dirigió en su discurso a “la España que sufre por Palestina, la que pone el cuerpo para parar los desahucios y desafiar al ejército genocida de Israel”, para añadir que Ada Colau “es la candidata para esa gente”. Con la consigna: “una sola causa: defender a la clase trabajadora siempre”, Bustinduy cedía la palabra al que ha sido portavoz de Sumar, Ernest Urtasun.
El catalán comenzaba con más críticas a la oposición al asegurar que “la derecha va directa a cargarse nuestro sistema público de pensiones”, haciendo referencia a las palabras de Ester Muñoz para la COPE que tanta polémica han causado estos días. La portavoz del PP dijo en una entrevista: “el modelo hay que cambiarlo, porque el sistema actual no va a funcionar y va a petar”, y tras todo el revuelo que causaron, Núñez Feijóo aclaró en Bruselas que su partido garantizará el sistema público de pensiones y su viabilidad, y que las pensiones “se actualizarán con el IPC, sin duda”.
Respecto a la intervención de Urtasun en Madrid, este continuaba con las críticas al PP por “cuestionar las bajas médicas”, promover “rebajas fiscales a la clase rica” y entablar lazos con el presidente argentino Milei, que se reunió con Isabel Díaz Ayuso el pasado miércoles 21 de octubre. Al igual que Bustinduy, también destacó el trabajo de Yolanda Díaz como ministra de Trabajo y el de otros compañeros/as como Mónica García, Sira Rego o el propio Pablo Bustinduy. Aseguró que Frente Amplio pretende “levantar un hachazo fiscal” contra los “beneficios extraordinarios” de las energéticas durante la crisis energética actual, y tras una alusión a los votantes catalanes y a las palabras de Feijoo al clasificar la unión de PSOE y Frente Amplio como una “coalición de desesperados”, terminaba diciendo que el 29 de noviembre hay que llenar las urnas “de derechos e ilusión”.
Entre aplausos y la entonación del cántico “no pasarán”, Urtasun cedía la palabra a Verónica Martínez Barbero, portavoz de Sumar en el Congreso. Esta comenzó repitiendo los agradecimientos de sus compañeros a los ministros/as del Gobierno recién disuelto y añadía otros a Emilio Delgado y Ada Colau. Martínez Barbero calificó a dichos ministros/as como una “herramienta” para la política de vivienda, al PSOE como un “freno” y a “la calle como un acelerador”. En esta crítica al PSOE le pidió que “no se conforme con los avances porque siguen sin ser suficientes” y se dirigió directamente al ministro socialista Marlaska al reprocharle que “con el derecho a huelga no se juega”, tras las cargas policiales en la huelga estudiantil y docente de la Comunidad de Madrid. También se mostró en contra de la especulación, de la gestión de los cribados de cáncer de mama en Andalucía y de la postura de VOX frente al aborto. Aseguró que con Frente Amplio “no se tocan las pensiones, se controlan los alquileres y se suben los salarios” y que defienden los derechos humanos “aquí, en Palestina, en el Sáhara occidental y en Ceuta”. Terminaba su intervención recordando las predicciones negativas y el resultado positivo a favor de la izquierda en las elecciones de 2023.
Le seguía Toni Valero, líder de la federación andaluza de Izquierda Unida, quien, tras contar la historia de Ernesto Caballero (víctima del franquismo), pedía “estar a la altura de quienes nos precedieron” en lo que considera que es una “batalla política que trasciende el resultado electoral” al referirse a “frenar y enterrar” el fascismo. También se mostró crítico con el PSOE, asegurando que “hay que obligarle a hacer políticas de izquierdas”, y concluyó su intervención diciendo: “no nos van a parar, aquí está el pueblo organizado”, entre aplausos y una multitud en pie al grito de “que viva la lucha de la clase obrera”.
A continuación tomaba la palabra Emilio Delgado, el número uno de Frente Amplio en las listas de Madrid, quien comenzaba diciendo: “se acabó el tiempo de unir a los partidos, empieza el tiempo de unir a la gente”, pidiendo dejar de lado la visión negativa y los reproches para centrarse en “frenar la involución democrática”. En su discurso no faltaron las críticas al PP por su propuesta de aumentar el gasto en defensa, a la ultraderecha por sus posturas a nivel social y al PSOE por limitarse a presentarse como la alternativa al fascismo, una estrategia que en palabras de Delgado: “no sirve”.
Respecto a la posición de Frente Amplio, aseguró que el partido pretende acabar con la desigualdad y modelar las diferentes revoluciones que aseguraba que van a tener lugar próximamente. En primer lugar, una revolución tecnológica para la que propone soluciones como repartir los dividendos derivados de la IA, poner un impuesto a los beneficios extraordinarios derivados de la IA o reducir la jornada de trabajo para que los avances sirvan para “mejorar las condiciones de vida de la clase trabajadora”. En segundo lugar, propuso una transición ecológica “justa”, fomentando el “empleo verde”, la economía circular, la preparación de las energías renovables y los empleos de alta calidad. Finalmente, apuntó a una revolución distributiva al exponer que, a pesar de que España crece por encima de las economías de su entorno, la pobreza sigue siendo un problema nacional, que el crecimiento de los salarios es insuficiente, que hay un deterioro de lo público y problemas con la inflación y la vivienda. Ante esta situación, Delgado explicó que Frente Amplio plantea: destinar un 1% del PIB para ampliar el parque público de vivienda, establecer contratos de alquiler indefinido, mejorar los salarios como hizo su compañera Yolanda Díaz y crear un Fondo de Edificación Español para garantizar precios asequibles. En relación a esto último, ponía como ejemplo el éxito de dicha iniciativa en Dinamarca y criticaba que la derecha pretenda que el precio “lo regule el mercado”. Concluía su intervención y daba paso a Ada Colau con las siguientes palabras: “hay mucho que hacer y hay un país que ganar”.
Finalmente, al grito de “presidenta”, Ada Colau subía al escenario como candidata de Frente Amplio a la presidencia. Tras dar las gracias nuevamente a las 15 formaciones políticas que componen el partido, lo primero que hizo fue pedir disculpas por no haber conseguido llegar a un acuerdo con Podemos, aunque asegura que “se tendió la mano hasta el último momento”.
Una hora antes, en el Consejo Estatal de Podemos, Irene Montero achacaba el fracaso de las negociaciones a las “serias discrepancias políticas” que Podemos ha tenido durante años con los partidos de Sumar, ahora aglutinados en el grupo de Frente Amplio. Montero explicaba que desde su partido son críticos con la forma de gobernar de dicha formación y su cercanía al PSOE porque “es una posición desde la que no se cambian las cosas”. Asegura que esas diferencias que los han alejado durante estos años no se han resuelto para estas elecciones, y que “la única forma de resolverlo era unas primarias para devolverle la decisión a la gente”. Podemos también se mostraba en contra de que Frente Amplio haya pactado para presentarse al Senado con el PSOE. Desde Sumar ya habían rechazado la propuesta de llevar a cabo elecciones primarias alegando que “es mejor acordar que competir” entre partidos. En una entrevista para RNE, Verónica Martínez Barbero aseguró que las primarias no eran una línea roja, pero que “el método que nosotros estamos trabajando es otro. Es el del diálogo, el consenso y el acuerdo entre las organizaciones”. Así, Podemos irá por separado en todas las comunidades, a excepción de Cataluña (donde se ha asociado con Esquerra Republicana de Catalunya), Canarias y la Comunidad Valenciana, siendo estos dos últimos los únicos territorios en los que sí que se ha llegado a un acuerdo y se presentarán en las elecciones junto a Frente Amplio.
Pero Ada Colau quiso poner el foco en las 15 formaciones con las que Frente Amplio sí que ha pactado en bloque y en la mayoría social a la que agradece que España “sea un referente mundial en defensa de Palestina”. Al igual que Martínez Barbero, condenó las cargas policiales llevadas a cabo en las manifestaciones más recientes; y en línea con Emilio Delgado, también apuntó que el fascismo es real pero que “ser la alternativa al fascismo y movilizar el miedo” ante el auge fascista no puede ser su único argumento. Colau hizo hincapié en todas las veces que el PSOE le dijo que alguna propuesta era imposible e inviable durante su periodo como alcaldesa de Barcelona, y en cómo las acabó aplicando igualmente. Puso como ejemplo la creación de la Unidad de Mediación que paró miles de desahucios en Barcelona después de que el PSOE le dijera que era “imposible” frenar los desahucios en Barcelona, e insistió en la necesidad de intervenir en el mercado de la vivienda.

Ada Colau llevaba dos años sin participar activamente en la vida política, aunque no había dejado de aparecer en tertulias televisivas, anifestaciones y protestas como la de la Flotilla que se dirigió a Gaza en septiembre de 2025. Desde varios medios de comunicación y fuentes cercanas a Colau, se señala la participación en dicha Flotilla como motivo por el cual el gobierno de EEUU le ha denegado la entrada al país, alegando que pretende "migrar ilegalmente". Durante el discurso, la exalcaldesa se apoyó en la historia de Federica Montseny para establecer un paralelismo con ella y su vuelta a la política. Asegura que “igual que Federica, estaré donde tenga que estar, donde sea más útil”, y que Frente Amplio trabajará no solo para frenar al fascismo, sino para “seguir avanzando en una agenda de transformación de cambio de las reglas del juego, donde la gente esté en el centro y se acabe este mundo de mercantilización y de especuladores”. Colau cerraba el acto con una última consigna: “vamos a hacer que mande la soberanía popular, la mayoría social trabajadora. Y nosotras a obedecer, que esa es nuestra función”.




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